Todo empezó en un pequeño taller
Hace más de una década, un carpintero con inquietudes de diseñador abrió un taller en las afueras de Madrid. La idea era sencilla pero ambiciosa: demostrar que los muebles a medida podían ser accesibles para familias normales, no solo para quienes podían permitirse lujos.
Ese primer taller de 80 metros cuadrados ha crecido hasta convertirse en un espacio de 600 metros donde trabajan artesanos especializados en diferentes disciplinas.